¿Cómo saber cuándo utilizar un anclaje químico o mecánico?


tipos anclajes

Hay diferentes maneras de utilizar los tipos anclajes necesarios para unir y reforzar los diversos elementos estructurales. Dependiendo de la naturaleza de estos, y podemos diferenciarlos en dos grupos: anclajes mecánicos y anclajes químicos.

 

Los primeros guardan varias diferencias con los segundos, y al tratarse de herramientas que se utilizan en la construcción de obras civiles hay que prestar especial atención a cuándo usar una u otra. Acá te contamos los detalles.

 

Anclajes mecánicos

 

Antes que todo, un anclaje de esta naturaleza se caracteriza -tal como indica su nombre- por utilizar medios mecánicos para lograr la sujeción de las estructuras, es  decir se trata de piezas rígidas unidas mecánicamente que interactúan entre ellas y con el material base para lograr el traspaso de las cargas. Los más conocidos son los anclajes de camisa, los cuales generan un gran bulbo de tensiones de forma cónica, y son ideales para aplicaciones en las que se requiera aplicar carga de forma inmediata. Asimismo, los anclajes mecánicos pueden utilizarse tanto para cargas livianas y medias como pesadas.

  • El anclaje de cuña StrongBolt es una de las mejores opciones de anclaje de expansión para concreto. Su uso ha sido probado en zonas sísmicas, por lo que resulta muy útil para países telúricos como Chile.
  • El anclaje de tornillo Titen HD, por su parte, ha demostrado gran desempeño en condiciones de carga estática y sísmica. Es de muy fácil instalación y durable, ideal para interiores secos y sin condiciones de corrosión.
  • Para altas cargas de corte, el Torq-Cut es la alternativa ideal al ser un anclaje de autopenetración expandible al momento de ajustar la tuerca. También está probado para cargas estáticas y sísmicas.

 

Recuerda siempre prestar atención a la información detallada del producto, a sus condiciones de uso y a la manera de implementarlo en la construcción.

 

Anclajes químicos

 

A diferencia de los anteriores, los anclajes químicos no requieren ninguna clase de expansión o aplicación de cargas (como el atornillado). En esta categoría de tipos anclajes, entran principalmente los adhesivos como las resinas epóxicas, que fijan las estructuras pegando adheriendo los materiales entre sí.

 

Los anclajes químicos se caracterizan por ser de fácil aplicación, presentar una alta resistencia y tener aplicaciones en todo tipo de cargas. Son especialmente útiles cuando es necesario ubicar los pernos de anclaje muy cercanos unos de otros o muy cercanos a los bordes del hormigón, ya que el bulbo de tensiones que generan es de forma cilíndrica y mucho menos voluminoso que en el caso de los anclajes mecánicos, lo que disminuye la probabilidad de falla en estos casos.

 

Desde resinas epóxicas a morteros de alta resistencia, puedes utilizar un anclaje químico en casos como los siguientes:

  • Para estructuras marinas propensas a la corrosión, debido a la alta resistencia que presentan ante los efectos corrosivos presentes en el agua de mar.
  • En edificaciones y obras civiles, más que nada por su adaptabilidad tanto a ambientes internos como externos expuesto a humedad, además de contar con utilizaciones altamente flexibles.
  • Como elementos de seguridad y soporte de cargas pesadas en cualquier contexto, desde andamios, barandas, cuerdas de vida, barreras y racks.

 

En Taborga tenemos los mejores tipos anclajes mecánicos y químicos, bajo el equilibrio más conveniente entre precio y calidad, respaldados por las certificaciones de calidad más importantes del mundo.

 


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